Qué horarios abrir y cuáles no valen la pena
La decisión de abrir o cerrar una franja horaria sale de cruzar dos números: el porcentaje de ocupación de esa franja y tu costo por hora de silla. Si una franja está sistemáticamente por debajo del 40% de ocupación, no la estás usando: la estás subsidiando con las horas buenas.
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Ocupación, no cantidad de turnos
Diez turnos un sábado con tres barberos no es lo mismo que diez turnos un martes con uno solo. Lo que importa es qué porcentaje de las horas-silla disponibles se llenó, no el número absoluto.
Medí por franja de dos horas y por día de la semana. El patrón aparece rápido y casi nunca es el que uno imaginaba.
Las tres decisiones que salen de ahí
La primera es de apertura: una franja con ocupación crónicamente baja se cierra o se acorta. No abrir a las 9 si hasta las 11 no entra nadie es plata directa.
La segunda es de personal: los francos del equipo van en las franjas flojas, no repartidos por antigüedad. Y el barbero que sumás va en el horario que se agota.
La tercera es de precio: la franja que se llena primero puede sostener un precio más alto; la que sobra puede necesitar una promoción.
Cuidado con los promedios
Un local con 70% de ocupación promedio puede tener el sábado al 100% y el martes al 30%. El promedio esconde exactamente la información que necesitás. Mirá siempre desagregado.
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